El Mirlo
POLÍTICA
Artículo 2 de 9
Acerca de la política
La Política: cosa de "adultos".
La política es una actividad que realizan los adultos, los llamados políticos, en su mayoría hombres, y más recientemente se le van sumando mujeres. Ellos/ellas heredan un sistema preestablecido, o en situaciones Casal Popular de Graciaexcepcionales crean uno de similar en base a nuevos acuerdos, pero la estructura es prácticamente la misma, la jerarquía psíquica. En la medida que avanzamos históricamente, se van produciendo ciertos cambios de perspectiva, y nuevas estructuras sociales que puedan paliar los errores cometidos en anteriores órdenes hasta cierto punto, y se procura que la desproporción de propiedad y recursos, no constriña a los escalonados grupos más bajos, hasta el punto de que la situación pudiera convertirse en conflicto bélico, pues entonces pierden todos, las altas élites y los multisubgrupos descendentes.
Los jóvenes son educados en y para este concierto-desconcierto, de tal forma que la mayoría terminan por tomar partido en un sentido u en otro, produciendo mayor número de subagrupaciones. Entonces continúan con lo mismo, Casal Popular de Graciao peor aún, pues añaden mayor división a todo el asunto. Cuando estos movimientos subdivididos hacen tambalear el orden que establece el grupo dividido que organiza y se esfuerza por articular todas las demás subdivisiones sujetas al orden que ese mismo grupo promulga y se esfuerza por coaccionar, en esa medida de "descontrol", es cuando la fuerza bruta organizada hace su presencia. La jerarquía psíquica no educa a la libertad del ser humano, como es evidente por sí mismo, sino que fuerza al acatamiento conformista e incuestionado, o a la doblegación por la ley y la fuerza. Más recientemente, ha aparecido eso que llaman el cuarto poder, los medios de comunicación son utilizados para sugestionar, en cierta forma hipnotizar, para que todas esas subdivisiones en las que se organiza la jerarquía psíquica, el individuo las sienta como realidades de las que no puede deshacerse, sino que más bien les ha de extraer el jugo, su placer de ellas.
Los jóvenes son el resultado de a lo que se les ha educado. Los adultos son el resultado de cómo se les educó cuando eran jóvenes. En cualquier caso, con la niñez empezó todo. Y eso es lo curioso, pues cuando uno es niño no es "partidario" de nada. Eso va viniendo luego, a medida que el cúmulo psíquico se va fortaleciendo, él persigue encontrarse en un escalafón determinado en la jerarquía psíquica que él mismo es en esencia.
Fotos portal de entrada "Casal Popular de Gracia", Barcelona. (26/1/2005).
RICO PAR (Julio 17, 2009)
La Organización
Interlocutor: He pertenecido a muchas organizaciones: religiosas, de negocios y políticas. Es obvio que debemos tener alguna clase de organización porque sin ella la vida no podría continuar, y por eso he estado preguntándome, después de escucharlo, Krishnamurti en California, 1972qué relación existe entre la libertad y la organización. ¿Dónde comienza la libertad y termina la organización? ¿Cuál es la relación entre las organizaciones religiosas y «Moks-sa», o la liberación?
Krishnamurti: Como seres humanos que vivimos en una sociedad compleja, necesitamos las organizaciones para comunicarnos, para viajar, para proveer comida, ropa y albergue, y para llevar a cabo todas las actividades del vivir cotidiano, bien sea en ciudades o en el campo. Pero ellas deben ser organizadas con eficiencia, y humanamente; no sólo para el beneficio de unos pocos, sino para todos sin distingos de nacionalidad, raza o clase. Este mundo es nuestro, no suyo o mío. Para vivir feliz, físicamente, tiene que haber organizaciones sanas, racionales, eficientes. Pero hay desorden porque existe la división. Millones pasan hambre a pesar de la enorme prosperidad. Hay guerras, conflictos y toda clase de brutalidad. Luego existe la creencia organizada, las religiones organizadas, que también engendran la desunión y la guerra. La moralidad que el hombre ha puesto en práctica ha conducido a ese desorden y caos. Es el estado real del mundo. Y cuando usted pregunta cuál es la relación entre la organización y la libertad, ¿no está separando la libertad de la vida cotidiana? Cuando la separa en esa forma, como si fuera algo totalmente diferente de la vida, ¿no es eso, en sí, conflicto y desorden? Así, pues, la pregunta es realmente esta: ¿es posible vivir en libertad y organizar la vida conforme a esa libertad?
Fragmento procedente del libro de J. Krishnamurti
"URGE UN CAMBIO PSICOLÓGICO".
© Krishnamurti Foundation, London 1973.
© De la edición española, EDHASA,
Editora y Distribuidora Hispano Americana, S. A. Barcelona 1973.
Foto portada interior del libro: Krishnamurti en California, 1972.
La falacia de la política
¿Comprendemos o sólo imitamos?
Son muchos los que creen que cuanto más extenso es un discurso con su implícita argumentación acerca de algo, también es mayor su comprensión y el objetivo de que otros se adhieran a ello. Esto también se cree de conseguir que otros piensen como a uno le interesa, a través de repetir y repetir la cosa, sin ánimo de molestar,
… / … según la etimología de la lengua latina … / … el líder es un curador de personas y de cosas que no funcionan bien, ya que puede vislumbrar en las mismas lo que les impide progresar, y les ayuda a removerlo, no sin cierto dolor que puede producir quejas.
Procede de
"ETIMOLOGÍA DE LA PALABRA LÍDER", por Hugo Landolfi.
como por ejemplo se hace para que los loros aprendan a pronunciar palabras, en la mayoría de casos sin que ellos sepan lo que están diciendo. También, cuando ningún método "pacífico" lo consigue, "el inculcar ideas", si el que lo hace dispone de poder, medios, y apoyo de otros que también tienen poder y medios, intereses conjuntos, se coacciona a través de sutiles pero casi obligatorios sistemas y medios, llegando a la fuerza en la medida en la que se está impedido de conseguirlo, como ejemplo extremo de esa fuerza tenemos la guerra. La imitación, la mera captación intelectual de las cosas, aceptar que uno hace lo que la mayoría hace únicamente porque es lo que todos hacen, no es la comprensión del evento vivo con y en el que hemos de discurrir en la acción del vivir. La comprensión es un acto interior que uno debe descubrir, como el hambre y el dolor, como el Sol acariciando la piel, nadie nos la puede dar. Entonces, cuando se produce ese primigenio sentir que debe nacer en uno, es cuando la propaganda y la coacción, la hipnosis colectiva y la inconsciencia, dejan de ejercer su nefasto influjo, ya que el descubrimiento surge de la responsabilidad interior de uno, y la obediencia es mera imitación y conformismo sin discernimiento alguno.
Las palabras no contienen la verdad
Una verdad sencilla, con toda su potencia y magnitud implícitas, que se puede emitir con una sola frase, pero que el caudal de significado que arroja y transmite es tan extraordinario y auténtico que no es preciso aditamentarlo con más explicaciones, lo que hacemos por regla general es desecharlo, por menguo. Ya que creemos que para transmitir algo extraordinariamente importante, enorme, (siento expresarlo de esta manera), "la verdad absoluta", hemos de ser importantes el que lo transmite, y nos hemos de valer de largos razonamientos para que nuestro interés personal haga que nuestras ideas cuajen en el cerebro de nuestros semejantes. De ahí que los que no son importantes
Líder significa, según la etimología de la lengua inglesa, el acto de guiar para avanzar e ir para adelante …/… El guía es el que contempla y conoce en profundidad el camino, lo muestra, y ayuda a recorrerlo.
Procede de
"ETIMOLOGÍA DE LA PALABRA LÍDER", por Hugo Landolfi.
no son escuchados, o se les ha de reunir en colectivos para poder otorgarles algún significado y un lugar en la escala de estratos sociales. Ellos deberán responder a través de todo lo que se les haya inculcado, pues no han tenido oportunidad de descubrir el aprender por y de sí mismos. Entonces andamos cojeando por la carencia de la verdad, aunque en ocasiones tengamos fugaces sintonías con ella. Cuando ese sentimiento de verdad y autenticidad de las cosas lo reducimos a una frase hecha, que repetimos para reafirmar… nos, entonces la grandeza y plenitud del sentimiento de ello se pierde, quedando presos en las fijas ideas, y dejando de lado la verdadera vida. De esta forma la verdad no "cuaja" y permanecemos en la confusión. Y también nos ocurre con los grandes discursos. Pues las palabras y el conocimiento únicamente pueden apuntar a la verdad, pero comprenderla, vivenciarla es un acto del discernimiento que ocurre en el acto de ser, en el acto de estar fluyendo. Cuando uno sintoniza con la verdad, comprende que no puede "darla" a otros, pues la verdad no puede poseerse, es uno mismo en su interior que se "concuerda" con ella vivenciándola, y la vivencia no puede de ninguna manera guardarse o poseerse.
¿Libertad?
Así tenemos en principio, los que se consideran a sí mismos "obligados" o "elegidos" a organizar la vida social, la vida religiosa, la educacional, la tecnológica y la económica… etc. En definitiva organizar todos los fragmentos previamente producidos. Y los que creen, en el fondo por que piensan que tienen incapacidad propia, es eso lo que se les ha enseñado, que la vida a ellos se la deben organizar otros. No discutiremos que se requieren ciertas especializaciones, y no estamos cuestionando que la organización social es necesaria, pero en el
Club Bilderberg,
los amos del mundo.
Club Bidelberg
¿Conoce usted la realidad oculta de la economía y de la política en el mundo? ¿Sabe usted en qué planeta vive?
acto de vivir y descubrir el estado de flujo, ¿paraíso?, que jamás hemos alcanzado, el inteligente orden que subyace al hecho creacional, que los gobiernos y los intermediarios con Dios presumen alcanzar pero que jamás consiguen, por cierto que se precisa de una mente y un corazón sin especialización ninguna. No se puede gobernar la inteligencia, y sólo ella es la que produce el auténtico orden. La especialización, que es un cúmulo de conocimiento en una determinada área, se pone al servicio del auténtico movimiento de la inteligencia cuando esta fluye, que es el acto de estar comprendiendo en su totalidad el evento que está sucediendo en el ahora con todas sus inmensas implicaciones. En síntesis, la vida en su totalidad, pues la vida no puede dividirse más que en las ideas, que es lo que realmente nos divide como humanos: ideologías y creencias, con las que justificamos nuestro interés propio, el negocio, el intercambio desde cualquier nivel psicológico al que apuntemos, el cual directa o indirectamente por regla general se encuentra en detrimento de otros, aunque no queramos darnos cuenta. Entonces la perdemos de vista, perdemos el contacto con ello, con el auténtico fondo de la vida, pues la vida en sí misma no está dividida en absoluto. Así tenemos la propaganda, la publicidad, la imitación, el convencimiento, la coacción y la imposición en todas las áreas de la vida que organizamos, en todas nuestras relaciones, que no es más que traer a nuestro redil particular, ingentes cantidades de gentes, o un grupo determinado de personas, o una sola, esto se encuentra relacionado con el poder que cada uno puede radiar, pero de cualquier modo para beneficiarnos de ello. Lo que aquí se está señalando no es algo banal, ni tampoco reproche o culpa, ni optimista ni pesimista, es un desbordante hecho real que cualquier ser humano puede sentir y comprender, pues es lo que está ocurriendo en nosotros los humanos. A todas luces, lo puede sentir y comprender si esta paciente a mirar, a ver y a aprender.
¿Vemos nuestro interior y el mundo como están?
En el mundo hablamos de "buena intención", decimos que lo que hacemos, además de estar en ello nuestro interés particular, también es porque nos interesa el mundo, su orden y legitimidad, la humanidad. Pero las buenas intenciones nos tienen con la guerra al cuello, (perdón por como lo voy a escribir), y viviendo "con el petardo en el… recto". (Siento haberlo expresado así, pero las prisas, el ansia, y la perpetua lucha por correr hacia un futuro imaginado, dan noción de referirlo de esta manera).
Fragmento del informe EGOLATRÍA
por Santiago Alba Rico.
Hace unos meses un informe oficial estadounidense revelaba que el 50% de los ciudadanos de los EE.UU. sufre "trastornos psicológicos", dato que, a escala quizás más modesta, es extrapolable al conjunto de Europa, incluida España, donde el número EGOLATRÍAde personas actualmente en tratamiento psiquiátrico, de formar una coalición electoral, constituirían sin duda el principal partido de la oposición. La psiquiatrización masiva e ininterrumpida de la vida social (estrés post-traumático, depresión post-vacacional, síndrome post-divorcio, etc.) demuestra palmariamente la fuerza patógena del capitalismo, pero ilumina asimismo una práctica psiquiátrica orientada menos a resolver que a bloquear la experiencia sociobiográfica del conflicto individual.
Sufriendo por llegar a ser, realizar, o por no llegar a ser, por poseer o perder, en definitiva con el descalabro interior, poniendo todo el énfasis en amagarlo solapado con la realización personal a cualquier nivel. Esto le ocurre a todo ser humano que nos encontramos presos en el espejismo de centricidad, y a pesar de aparentar ahora lo contrario por lo profundamente amagado que está, no existe imagen propia, posición social, título o saber que puedan negarlo u ocultarlo, ya que todo ello y más es lo que precisamente es el espejismo de centricidad. Desde luego cuando uno se para a mirar en el interior, que es en suma de donde surgen todos nuestros problemas, donde el espejismo está ocurriendo. Y lo señalamos, pues ahora la educación y el quehacer cotidiano se encuentran centrados en ocultar el interior llenándolo con inventados placeres y escapes de lo que realmente es el interior. Ya que es en síntesis que toda nuestra buena intención, si es que de verdad existe pues aquí es lo que estamos poniendo en duda, nos lleva a tener el mundo y nuestra vida cotidiana como está. ¿Ve y siente uno, como ser humano que es, más allá del aditamento, de verdad y en su completo ser el mundo como está? Si el interior del ser humano es un movimiento centrípeto de inducción exclusiva hacia él mismo, ego-céntrico, asumiendo que debe "utilizar" en alguna forma a los otros egos-céntricos para su propio beneficio, ¿cómo es posible atisbar la "comunión social"? El comportamiento a nivel mundial de los seres humanos, fragmentación, no es más que una representación en grande de lo que se mueve en su interior, división, el cual ahora se encuentra "magnetizado" por el espejismo de centricidad.
Organización social fragmentaria
Una de las ideas que hemos inventado en procura de trascender estos errores que cometemos en nuestra relación humana, que nos llevan a hacer de la vida esto que ahora hacemos, es la Democracia, que viene a significar algo como "la ley de y para el pueblo". Pero quizá nos servirá más prestar atención a lo que estamos explorando con la propia observación de cómo discurre ello, la democracia, en nuestra vida cotidiana. Podemos ver lo que de verdad significa democracia observando cómo eso que así denominamos se manifiesta en nuestras relaciones cotidianas y a nivel planetario, y prescindir de la teoría implícita en la palabra. Y denotaremos, que cualquiera admitirá que eso es una fastuosa guerra de competencias, que implican poder y utilización, pues nos dividimos en una serie de ideas e ideales, "económicos" pero a su vez mitológicos, que veneramos como ideología, "raíces y patrias", solapando con ellas los auténticos problemas de administración de recursos y auténtica educación, y nos contraponemos los unos a los otros en función de la exigencia que de ellos consideramos merecemos cada uno al margen del otro. El eje central que articula este caudal de fuerzas opuestas es la jerarquía psíquica justificándose a sí misma con el beneficio propio, y viceversa. Pensamos aquí, que no es necesario describir todo el delirante galimatías competitivo, agresivo y en consecuencia cruel, que ponemos en movimiento al organizarnos, o mejor expresado, al estructurarnos socialmente sostenidos en la jerarquía psíquica, de la que para conseguir cierto orden inventamos la democracia. A través de ella, asumimos la premisa de que nos encontramos separados, es obvio, el grande, el mediano y el pequeño, etc. y a tenor de nuestra hipnosis en la creencia y en el beneficio propio esa separación se manifiesta como real, cuando en la base no existe, pues el ser humano no es algo que está dividido, es un continuo en su totalidad. Esta es la primera engañosa contradicción, pretendemos unir lo que en su esencia ya lo está.

Colectivo Juvenil "Casal Popular de Gracia",
Antifascista Reivindicando la Libertad y el movimiento ocupa.
Gracia, Barcelona. Foto: fachada del Casal,
(26/1/2005)
Aquí somos conscientes de que por desgracia son muy pocos los que esto lo ven con claridad, pero el hecho de que a la mayoría les pase desapercibido y sostengan la vida en no comprenderlo, no reduce ni un ápice la extraordinaria verdad que en ello hay. El ser humano es un continuo indivisible, pues no existe la centricidad, sólo es una ilusión tomada como real. Y esta profunda a la vez que sutil y clara verdad, el espejismo de centricidad operante, no se puede captar mientras el cúmulo psíquico se encuentre en su infinito bucle de reestimulación. Esta es la ardua tarea que todo ser humano debemos realizar, desvanecer el espejismo de centricidad, en nosotros mismos, en los que nos rodean y no inducirlo a través de la herencia. Sin él operando, la jerarquía psíquica desaparece. Es esta patología psíquica, que nos conduce a la espeluznante engañosa contradicción, que es pretender organizar esos fragmentos en base a pesos de mera opinión, fuerzas que únicamente derivan de la capacidad socioeconómica de influir y sugestionar, con el fin de conseguir las motivaciones propias. ¿Cómo puede organizarse una sociedad compuesta por innumerables centros, que sólo miran para sí mismos, y su valor de los otros centros pasa por el tamiz de en qué medida a uno le pueden beneficiar o los puede utilizar?
Organización física, desorden psicológico
Siempre me ha parecido que no hemos entendido bien este término, democracia, puesto que nuestro problema central es que estamos divididos, y tal como ahora la realizamos precisamente todo su énfasis está puesto en la división. Estamos divididos interiormente, pues el cúmulo psíquico que cultivamos se compone de fragmentos, lo cual se proyecta como división en lo social. La

"Bio-Jerarquía Humana" Graffiti urbano. Autor ¿?.
Calle D'ABD EL-KADER, Barcelona.
sociedad está fragmentada; estamos "partidos". Nuestros principales intereses a nivel personal y como grupo, están en contraposición con los intereses de los otros grupos, y pensamos que son ellos que están en el error y se han de "amoldar", y nosotros en lo cierto y hemos de "imponer". Centramos el sentido de la vida en nosotros mismos y de ahí surge la aceptación de que eso conlleva en alguna forma utilizar, explotar a los demás. Y esto aún cuando no aceptamos que lo hacemos así por interés meramente propio, para coordinar la sociedad con nuestras creencias y así aparentemente sentirnos más tranquilos, y como se hace evidente lo solapamos esforzadamente con la apariencia del "interés común". Entonces pretendemos convencer a todo el mundo de nuestros intereses. Así nos regodeamos aún más en la división, con todo lo que de ella surge: insulto, desprecio, descalificación, opresión, miedo, violencia, etc. Jerarquía psíquica que denominamos "buena intención". No sé si se está viendo la verdadera envergadura de lo que aquí estamos descubriendo. O sea, que no solucionamos el problema central, pues vivimos en la batalla, en la guerra y la matanza. La utilización y explotación del otro cultivando con ello el malestar y el odio, soterrándolos bajo una proyectada apariencia de dignidad, civilización y suntuoso orden mental. Aceptamos la vida como un caldo de competencia y sufrimiento, esfuerzo, que pretendemos paliar con el placer, la propiedad y el logro. Soñando que llegaremos a determinada cosa que consideramos substancial a la vida, procurando en todo ello no ver el hecho real de la muerte, la transitoriedad, que precisamente a todo y a todos es lo que nos hace ser ahora el flujo vivo. Los seres humanos que componen los gobiernos, así como los que forman los partidos, que es evidente son los que están llevando en
EndGame - Blueprint For Global Ensiavement
Subtítulos en Español
Club Bidelberg Innumerable cantidad de gente odiará el Nuevo Orden Mundial y morirá protestando contra eso. - H.G. Wells. El Nuevo Orden Mundial (1939).
Jim Tucker, investigador del Grupo Bilderberg.
muy buena medida a cabo la organización mundial y por extensión la cotidiana, tienen el énfasis puesto en lo físico, construir, mejorar la tecnología, entrenar buenos especialistas, etc. en lo psicológico únicamente procuran el amoldamiento, el cultivo del cúmulo psíquico, la fijación egocéntrica, el interés personal, que en definitiva es el que acepta y padece esta situación humana de conflicto social e interno. La importante y única cuestión del movimiento psicológico interno, que desde cualquier perspectiva es de donde surgen todas las relaciones humanas, lo dejan pasar desapercibido, lo dejan como una cuestión de especialistas, en ellos y en las gentes a las que se proponen organizar. Y les parece muy claro que pueden ajustar el "interior vivo" de las personas a una "limitada cuadrícula" muerta. Dicho de otra manera, se procura mucha sanidad física, hasta cierto punto, pero la sanidad mental se tiene completamente abandonada. No se cuestionan el espejismo de centricidad que es una patología mental generando las graves crisis humanas que de continuo manifiestan ir creciendo.
Afecto, orden e inteligencia
Lo resumiré con un ejemplo: Tú lo ves rojo y yo amarillo, bien, es esencial que uno sienta por sí mismo, no hay nada de malo en eso. Pero ambos deberemos ver que hemos de ir más allá de las ideas y razonar con hechos. Tu rojo anhela y pretende el bien común, el bien ajeno, social, y resulta que yo con mi amarillo pretendo lo mismo. Pero pensamos y sentimos diferente puesto que nos contraponemos. ¿Cómo puede explicarse esto si ambos somos seres humanos? Pero ambos hemos de tener afecto uno por el otro si hemos de entendernos, puesto que si hay rechazo no nos comprenderemos nunca. Entonces nos odiamos simplemente porque pensamos diferente. Bien, admitamos nuestra ignorancia, de la creación, de la vida, admitámoslo uno junto al otro, y como ese sentimiento de bondad hacia los otros, asumimos que los dos lo compartimos, entonces juntos vamos a dialogarlo y a través de prestar atención al otro, vamos a hacer las cosas juntos. Pero no nos reunimos negociando, o llegando a acuerdos que en su base sólo son mercantiles, sino comprendiéndonos como seres humanos que somos, y llegando juntos a la verdad de las cosas, de la creación, de la vida, de los problemas cotidianos, que es lo que precisamos. Esa relación conjunta y unísona con la verdad solucionará cualquier problema. Pues en esencia es lo que ambos somos, creación, y no verlo es lo que nos conduce a la irracionalidad en la que ahora vivimos. Ya que nuestro sentimiento
… / … una de las características esenciales del líder es ponerse al servicio de sus liderados.
El liderazgo, entonces, no es una actividad que ha de imponer conductas desde el exterior de las personas sino que, conociendo en detalle a las mismas, ha de estimularlos a quitar y cambiar desde dentro de sí, todo lo que le impida desarrollarse como ser humano.
Procede de
"ETIMOLOGÍA DE LA PALABRA LÍDER", por Hugo Landolfi.
de que queremos lo bueno para todos es verdadero, claro, pues si sólo es una pose para ocultar nuestro interés propio continuaremos con lo mismo, y desde luego empeorándolo. Deseamos el bien común sin excepción ninguna, no sólo para un grupo que se separa, ¿es verdad esto? Entonces, no nos intercambiaremos la responsabilidad de hacer de la vida algo bueno, cada cierto período, sino que de continuo lo haremos juntos, cooperando sin competición ninguna, lo haremos juntos en el momento vivo, ya que hemos visto claro que tenemos que entendernos y hacer las cosas unidos, siendo uno, afectuosamente y sin interés propio, con la conveniencia indivisible y conjunta de ambos. Puesto que si así no lo hacemos creamos jerarquía y disturbio, miedo y una mecánica vida sin significado. Hemos de comprender que si no nos comprendemos, o sea, que vivimos dividiéndonos, la vida continuará siendo una lucha con muy poco sentido y sin acceso ninguno a la creatividad que en ella hay implícita. Y para que ambos podamos comprendernos y compartir el afecto, hemos de comprendernos interiormente, cada uno a sí mismo, de otra manera es imposible. Si no hay comprensión interna ¿cómo podemos comprendernos ambos? Éste es el sentimiento de Democracia que aquí entendemos. Y si este sentido de ser auténticamente amigos se encuentra completamente bien dilucidado, fácilmente se impregna en la completa sociedad, dejando de haber partidos, ya que el triunfo de la verdad y el entendimiento entonces es del ser humano completo. Mas esto no es una lista de buenas intenciones, y propuestas de futuro, es uno, cualquiera, que debe descubrirlo por sí mismo en su interior, en su corazón y en la mente, y de ahí compartirlo con los otros. Descubrir la inteligencia que une las cosas y las hace discurrir la vida en el completo orden y belleza. Para ello, se precisa primero comprender hondamente por qué ahora aceptamos que debamos separarnos en partidos contrapuestos, y medirnos entre ellos en base a la competencia del negocio, como si fuera un hecho real inamovible, cuando únicamente es un espejismo mayor, conjunto, proyectado por la suma de todos los espejismos de centricidad individuales que ahora hacen funcionar los cerebros de los seres humanos reunidos en lo que llamamos sociedad.
Sin amor no hay inteligencia
Si uno dice: "bueno, esto es realmente difícil, esto no cambiará nunca", "el mundo se encuentra en una situación muy compleja en la que imperan los intereses particulares y de grupo", "sólo el poderoso puede hacer algo y él siente que esta es la única manera de hacerlo", etc. etc. lo que está haciendo es decir un buen montón de cosas, entre ellas, que ya le está bien así el mundo, con sus luchas, con sus desesperos, con sus crecientes crisis… con su angustia y dolor y su poco sentido de gloria. Está diciendo que se conforma con suceder esta vida así, preso en la ignorancia de la centricidad proyectada, y que tiene suficiente con el placer que eso le proporciona. Pero también que no encuentra ningún reparo en morir sin haber descubierto lo que en verdad es el amor, pues sólo esta cualidad es la que puede hacer que de un rojo y un amarillo seamos capaces de ver y sentir toda la infinita serie de matices que el ser humano podemos desplegar, y no quedarse en una mente reducida al encierro en sí misma incapaz de
El nacionalismo:
¿Cómo nos libramos del nacionalismo?

Alguien le pregunta a Krishnamurti:
¿Qué es lo que viene cuando el nacionalismo se va?
Visitar respuesta en BLOG "SALTRONIC"
comprender esa maravillosa diversidad que es nuestra mente, la mente del ser humano. Uno puede negarse a descubrir la verdad del hecho de que mientras existe la centricidad psicológica el amor no puede manifestarse, no puede fluir, y a pesar de eludirlo creer que ha encontrado el amor, sino el universal, sí en determinadas personas, animales o cosas, pero eso no es amor, solamente satisfacción, consuelo propio, pues cuando el amor fluye lo abraza todo. Uno como ser humano ha de cuestionarse que si todo este extraordinario despliegue creacional del universo completo, de esta inmensidad inimaginable y sólo perceptible, culmina en un ser que ha de existir en la angustia, en el dolor y en el sueño, la competencia y la explotación, es difícil, más bien imposible, encontrarle el sentido. Pareciera una tomadura de pelo que así fuera. Sin embargo, si uno toma en serio, con ganas y abierta disposición averiguar cual es el verdadero sentido de la inteligencia, que es la única cualidad que trae la comprensión, entonces estará abierto a dilucidar la trampa del espejismo, de la ilusión. Ocurriendo la disolución del cúmulo psíquico. Por auténtica comprensión de cómo se genera y se mantiene, es obvio que la mente se libera, pues deja de estar ocupada con él, y de esa manera abierta se percibe lo eterno de donde el flujo creacional surge, y desde ahí, puede atisbarse el amor sin límite que cura todas las heridas y todos los males. Pero esto, el cúmulo psíquico únicamente lo entiende como un anhelo dorado de futuro, su realidad no se le hace evidente, porque él únicamente vive en su sueño.
El ser humano es uno
Si la democracia se basa en la división, los políticos viven en una falacia, puesto que es obvio y patente que de la división jamás surgirá una sociedad pacífica, buena. De la coacción y la oposición no puede ocurrir que el vivir de la comunidad humana sea un loar la vida, una verdadera culminación de la creación. Por ello no son los políticos que deben organizar la sociedad, pues ellos siempre están en contraposición, repeliéndose y haciéndose daño, y predicando con ese ejemplo, enseñando que la vida es eso, discordia, poder y lucha, interés propio. Capacidad de coacción y dominio. Es el ser humano el que conjuntamente, con afecto y sin ningún miedo, ha de organizar la sociedad que somos, el SER HUMANO, no una especialidad sea del tipo que sea. Poniendo de relieve que es capaz de entenderse a sí mismo y a su vez de entender al otro, y de ello llegar a la organización conjunta incondicional. Esto, desde luego, averiguar por qué no ocurre en uno mismo, lo ha de hacer todo ser humano, pues por el hecho de serlo ya lleva implícita esta responsabilidad. Haciéndolo no sólo abandonaremos la ignorancia que ahora nos confunde, sino que despertaremos al incomunicable sentido profundo que es ser flujo creacional. Hacer las cosas juntos por afecto, sin sentimiento alguno de beneficio o pérdida, de negocio, será una verdadera democracia, entonces seguro que nuestra organización conjunta no la resumiremos en una palabra, en una frase o en cualquier extenso discurso, porque habremos trascendido las ideas, que precisamente son la auténtica trampa que ahora no nos dejan ser la gloria. Las ideas son funcionales para organizar la materia, pero para la comprensión que la psique precisa de si misma, son sombras que impiden ver a través de ellas. Las ideas no son la vida, de la misma forma que el ego-céntrico no es el ser humano.
La paz es inteligencia
Es uno que se ha de preguntar a sí mismo si realmente siente la auténtica necesidad de que seamos verdaderos amigos. De que la libertad, su amor y su inteligencia, cundan en nuestra vida. Las promesas de futuro jamás han llegado a realizarse. A través del conocimiento, de la tecnología, pretendemos hacer una vida más confortable, feliz, cuando en realidad vivimos en la lucha y la competencia, la justificación y la culpa, el logro y la pérdida. Movimientos psíquicos que niegan cualquier atisbo de comprensión y paz internas y socialmente, pues en ellos está implícito el miedo. Después de tantos siglos cometiendo los mismos errores, teniendo en cuenta de hacia donde nos están conduciendo, debería ser ya suficiente para que todos aquellos que veneran y promulgan la jerarquía, el escalafón, la división y las ideas, percibieran el craso error al que nos llevan de continuo en el acto vivo al cultivarlos como la base de todas las cosas. No estamos haciendo grupos, los que ven y los que están ciegos. El que verdaderamente ve, se da cuenta de que mientras otros no vean, él mismo no ve del todo, de ahí su impulso a contribuir en la "visión conjunta". Es a la mente común, en el sentido de la mente en la que todos participamos, a la que hemos de abrirnos, pues es de ella desde la que es posible darse cuenta del completo mecanismo del espejismo de centricidad operante. Cabría aquí preguntarnos si existe una mente particular que pueda comprender nada. ¿Cómo se puede hablar de libertad, de fraternidad, de interés por el bien ajeno o común, cuando en realidad lo que se está haciendo es divisivo y en el fondo en procura de uno mismo? De ahí que todo se trate a través de los números, del intelecto, dejando de lado el corazón, que es el único que puede salvarnos del corrosivo vivir que practicamos sin ápice de cuestionamiento. Es obvio que no nos preguntamos por el movimiento que el ego-céntrico significa, las causas que lo generan, y esto precisamente cuando nuestra completa vida está circunscrita a él. Damos todo el valor a algo que no queremos mirar directamente de cerca y ver sus auténticas causas que lo generan, que es observar cómo surge el ego-céntrico en el cerebro y cómo la psique se identifica con él emulsionándose por completo. Eludimos ver el espejismo de centricidad operante. Es desde esta circunstancia anquilosada en lo falso que se hace imprescindible un nuevo e inimaginado enfoque en la mente humana, en el interior de cada uno de nosotros. Y este nuevo mirar, ver y comprender, no puede aflorar mientras el ego-céntrico se encuentre atenazando al cerebro en ese movimiento centrípeto de órbitas que únicamente giran en torno a él mismo.
RICO PAR (20/9/08-16/7/09)
 
EGOLATRÍA
por Santiago Alba Rico
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Espejismo de Centricidad - RICO PAR - 2008/09
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