El Mirlo
EL ESPEJISMO
Artículo 1 de 6
Espejismo e Ilusión, contexto inicial.
Objeto con espejismo
Si no recuerdo mal, a mediados del año 2007, encontré caída en la calle una pinza de tender la ropa. La recogí, y mientras caminaba fui jugando con ella a ejercitar los músculos del pulgar y el índice, aprovechando la fuerza de su muelle-tenaza. Era de plástico color azul y ciertamente resistente. Más adelante, sentado en una terraza tomando un refresco, me dediqué a estudiarla más a fondo. Su diseño, los huecos y nervios dispuestos en sus partes frontales, para darle consistencia. Toda ella formada por dos piezas iguales realizadas por inyección de plástico en un molde. Ambas partes sujetas y unidas por el tradicional y fuerte muelle-tenaza metálico. Una pinza especial, pues nunca he vuelto a ver ninguna igual. Parecida a las otras, pero con mayor "cuerpo" y diseño algo más inteligente aunque quizá no tan atractivo como otras. Incluso después de haber buscado por diferentes establecimientos, no pude encontrarla. Ni nombre de fabricante ni anagrama figura en ella. Se podría pensar que la perdió algún extranjero, pues en ninguna tienda la habían visto nunca.
Lo peculiar de esta pinza, es la sorpresa que me llevé jugando con ella. Cuando se observa por sus laterales, por sus medidas específicas, sobre todo por su grosor y el alto del conjunto de las dos partes, y por el radio de su ojo antideslizante de la ropa, se puede ver claramente un punto interno de color negruzco, relativamente transparente, pero como si se encontrara suspendido justo en el centro de la circunferencia que forma el ojo. Un auténtico espejismo, en cierta manera inducido. Evidentemente comprobé que no fuera exclusivamente a mí que me apareciera tal ilusión óptica, y todos aquellos a los que pude mostrarles la pinza, lo reproducían con igual facilidad como a mí me ocurría. O sea, la verificación de que al menos el fenómeno sucedía en los cerebros expuestos a la atención de la pinza y de ese efecto óptico implícito debido a su "arquitectura". Seguramente deberíamos hacer más comprobaciones, pero para comenzar
Búsqueda de Imágenes espejismos en Google
este apunte nos parece buen ejemplo, aún la verificación más amplia que precisaría.
La fotografía tomada a la pinza ha sido retocada para simular el efecto, ya que la cámara fotográfica no lo registraba. Esto revela que la aparición de ese punto se produce en el interior del cerebro.
¿Cómo podemos explicar tal suceso? Lo que es evidente es que ese punto no existe como una cosa en sí misma, una cosa como sí lo es la pinza, por ejemplo. Entonces, ¿de dónde surge la sombra punto? ¿Es la luz que queda prisionera rebotando en el interior cilíndrico del ojo de la pinza? Esto parecería muy extraño. Así podemos pensar que de las precisas medidas que conforman la pinza, que seguramente han sido diseñadas casualmente ignorando este efecto, el cerebro, una vez reconstruida la pinza en su interior a partir de la información que ha recibido a través de los ojos, calcula que ahí debe formarse un punto de reunión de sombra, así la proyecta incluida como respuesta, y ella se percibe como si proviniera de fuera, como si la sombra la generara la misma pinza, cuando en realidad la está creando el cerebro. En principio esto no es muy sorprendente, pues se han hecho estudios muy avanzados en la gramática de la visión del color y la forma, y con ello podemos apuntar el hecho de que prestando atención a las cosas más superficiales de la vida cotidiana, podemos descubrir con facilidad la diferencia que en muchos casos hay entre lo que vemos y cómo lo pensamos. Aunque nosotros de forma despreocupada, nos basamos siempre en que lo que vemos y pensamos es lo mismo.
RICO PAR (30/8/09)
Meteoros, espejismo, ilusión.
Se hace altamente curioso, "lo real y lo irreal" se articulan conjuntamente en un único campo, el creacional, que es la totalidad fluyente. Decimos que el Sol es real, está ahí, sentimos su luz, su calor… etc. Sin él no existiríamos nosotros. Tanto el Sol como el ser humano es algo que consideramos real, perteneciente a la realidad. Entonces, ¿qué es lo irreal? ¿Podríamos contestar diciendo:? Todo se encuentra en la realidad, pero lo irreal, aún cuando se encuentra imbricado con lo real, no puede tomarse como realidad. ¿Hemos explicado algo con esta declaración? La sombra de un objeto, o el arco iris, por ejemplo, son fenómenos reales en cuanto a que son subproductos de otros hechos anteriores, pero en sí mismos son insustanciales, están afectados por una gran dosis de irrealidad. Un pensamiento puede ser real en sí mismo, pues está ocurriendo en el interior del cerebro, pero el contenido de ese pensamiento, su significado, puede ser completamente irreal. De esto tenemos innumerables pruebas. Vemos que aquí se mezclan diferentes percepciones de lo mismo, lo real-irreal, verdad-falso, existencia-inexistencia, ser/no-ser, etc. etc.. Si lo irreal no existe ¿cómo es que lo reconocemos? 'Esta es toda la clave, reconocemos lo irreal, lo que en sí mismo no existe, no es verdad, por los efectos que ello produce.
Meteorología
Quizá una de las ciencias que con mayor oportunidad brega con fenómenos que colindan con el espejismo y así con la ilusión sea la meteorología,
Meteorología (IX),
Los Meteoros, (II).

por Fernando
Llorente Martínez
aún cuando otras también participan en mayor o menor grado de acercarse a ellos. Los llamados fotometeoros son fenómenos que podemos incluir en una hipotética rama de los efectos ópticos, esto quiere decir que se precisa de un ojo que está recibiendo la determinada acción física que los genera, y como colofón final se construye en el interior del cerebro la secuencia recibida. Así, desde la perspectiva que aquí enfocamos, el meteoro es una "ilusión" en el cerebro a causa de un determinado comportamiento físico natural externo. Ocurre lo mismo con los colores, ellos no existen en sí mismos, son el resultado de la luz que los objetos no absorben y la reflejan al exterior de sí mismos cambiando la dirección que la luz llevaba. El ojo recibe esas frecuencias de luz y las distribuye en los colores fundamentales, que luego el cerebro reúne e interpreta en conjunto. Esto se hace curioso, porque el color que vemos de las cosas es precisamente la frecuencia lumínica que la cosa "no quiere", no la absorbe y la arroja lejos de sí. Sin embargo para nosotros su color es ese que la cosa no quiere, y no precisamente el que asume integrándolo en sí mismo, que no es realmente con el que lo caracterizamos. Esta línea de "división", por otro lado muy difusa en muchos casos, entre lo que denominamos "auténtico" y lo que es meramente un subproducto de lo auténtico, la encontramos hacia cualquier punto que enfoquemos en el completo conocimiento humano, pero también cuando prestamos atención a lo que la percepción es, y cómo ella trabaja utilizando el cerebro y sus sentidos. Mas a tenor de que el organismo humano está abrigado, "incubado", en la biosfera, sin esa complejísima membrana terrestre no podríamos existir, así cuando los meteorólogos están estudiando el comportamiento de los fenómenos atmosféricos, lo hacen de esa "membrana" de la que somos indisociables, la biosfera. Esto apunta a la idea de que los horizontes entre campos no son líneas totalmente definidas y abruptas, sino que son difusas en función de la interrelacionalidad que los horizontes están abrigando. Cuando uno se ve afectado por la presión atmosférica, por ejemplo, que lo pone malhumorado e inquieto, ocurre porque el organismo se encuentra sintonizado a variados niveles con la biosfera, convirtiéndose así en un movimiento conjunto, sin embargo, psicológicamente, nos sentimos separados del Universo, incluso de la misma Naturaleza, sentimos un horizonte que es una auténtica línea recta sin difusión ninguna.
Ilusión, espejismo y alucinación
Prestemos atención a los significados de esta palabra, "ilusión", y veamos lo sorprendente de ellos. Inicialmente, denominamos como ilusión a aquella imagen que se nos forma en la conciencia diferente de como ella es en la realidad. En el hecho físico, existen factores que inducen a realizar una lectura "ilusa" de lo percibido. Podríamos decir que el cerebro ha sido "engañado" por esos factores naturales para ver algo que en sí mismo no existe en la realidad, aunque su atención está puesta en algo real. Ejemplos tenemos muchos, en diferentes profesiones se utilizan los mecanismos que generan este tipo de ilusión con diferentes fines, pero incluso, hay una que su nombre es descendiente directo de esta palabra, obviamente nos referimos al "ilusionismo" dentro del campo de la magia de entretenimiento. Deberíamos aquí matizar de paso la palabra "alucinación" que es lo que se se produce en el acto de "alucinar", en el cual el sujeto experimenta sensaciones o percepciones imaginarias, pero esta palabra se utiliza mayormente en contextos fisiológicos, alteraciones del organismo
Espejismos,
Primera parte.

por Luis Ruiz Noguez
causadas por drogas o enfermedad, o deficiencias físicas. Sin embargo, deberíamos admitir, que ambas, ilusión y alucinación, como hasta aquí las hemos descrito, se sintetizan como proceso final en la "imaginación" que el cerebro utiliza para "reconstruir" lo sentido tanto de fuera como del interior del organismo, o sea, que ambas participan en cierto grado en su significado sutilmente diferenciado. Pero todavía hay más en la palabra ilusión pues la utilizamos para referirnos a la alegría que nos produce cierta esperanza o cuando realizamos algún deseo: –Me hace mucha ilusión– decimos. Casi como si dijéramos –"me produce mucha irrealidad y qué feliz me hace". A fin de cuentas, la esperanza y el deseo no son más que proyecciones de futuro, ya que cuando realizamos algo deseado, es alegría y conformidad, paz, más que "ilusión" lo que experimentamos. Al mismo tiempo, volviendo a la palabra alucinar, también la utilizamos cuando somos cautivados de manera irresistible. He aquí lo revelador de estos términos, por un lado nos indican "la irrealidad de lo irreal", sin embargo por otro los utilizamos para sentimientos muy fuertes que experimentamos de exaltación anímica; ¿no serán esas emociones precisamente ilusiones imaginadas?
ilusión: percepción falsa de la realidad. Esperanza, alegría por "llegar a ser".
espejismo: percibir algo irreal.
ilusión Imagen, ficción, quimera, sueño, engaño. || Esperanza, confianza, deseo.
alucinar Ofuscar, confundir, engañar, cegar, cautivar, ilusionar, seducir, deslumbrar, embaucar.
espejismo Espejo, ilusión.
(Términos procedentes de diccionarios mencionados en anteriores páginas.)
RICO PAR (Septiembre 2, 2009)

Generalización
Contexto inicial
Comenzamos aquí el apartado de apuntes del "espejismo de centricidad" propiamente dicho, en su sentido físico. Ya hemos ido desplegado muchas de las cuestiones que abriga y de las evidencias de su existencia, y perspectivas perceptivas para que cualquier ser humano pueda ponerlo de relieve en sí mismo. Aún así se hace indudable, que un enfoque científico conciso, ayudaría y posiblemente debería contribuir a corroborar todo lo que venimos señalando. En cierta forma venimos procurado mantener ese punto de vista matizando el discurso en base a cierta lógica matemática aunque no utilicemos su simbología y su estricto formalismo. Mas a tenor de que esto son meros apuntes, y lo que más procuran es una generalización inicial para "todos los públicos", que cualquiera al margen de su nivel de conocimientos científicos pueda verlo y descubrirlo en sí mismo, haremos aquí en la sección "el espejismo" alguna puntualización concreta, pero enlazaremos a diversa información externa que daremos por incluida en el discurso aunque no la mencionemos. Evidentemente la extensión de tal trabajo, reunir el conocimiento del cerebro y de cómo está funcionando, y las pruebas científicas que corroboran el espejismo de centricidad, es altamente extenso, por eso el lector debe tener su propia percepción de lo que entendemos por cerebro, los sentidos que le proporcionan la información de lo envolvente así como lo que el propio organismo envuelve, y todo lo que acerca de él se conoce y se está descubriendo.
Espejismo e Ilusionismo
Existe una dedicación dentro de un campo que se le ha dado en llamar, "la magia", y al que la practica se le llama "mago". Esta actividad se ordena dentro del área de las artes de entretenimiento, recreativas, y el propósito del que la realiza es producir "ilusiones", aparentar una realidad que no existe de tal manera que el espectador la siente como real, incluso, cuando sabe que a todas luces es falsa. Como ejemplo nos sirve el conocido truco de trocear a una persona metida dentro de una caja sin hacer correr la sangre ni matarla. Por regla general, los espectadores, frente a un acto de ilusionismo, quedan embobados, como si dijeran: -¡Oh!, me has hecho sentir algo que no es verdad, algo que no existe como si fuera real, ¡estoy maravillado!-. O sea, "me encanta que engañes a mi cerebro, que me hagas creer cosas que no son verdad". Y los especialistas de la ilusión, que no se ciernen exclusivamente al campo de la magia, pues otros campos del conocimiento también la explotan, y que conocen los entresijos que la genera, sienten una embriagadora sensación de "mística oculta" produciendo ese efecto de engaño en los espectadores o en la sociedad. Obviamente, la magia de entretenimiento es un juego, y como tal hasta ahí no tiene nada de malo. Pero la misma "artimaña" se utiliza en otros órdenes de la convivencia, entonces la cosa se vuelve grave. Ya que un espejismo, ver algo que no existe y tomarlo como realidad, no puede por más que producir problemas, pues un espejismo es una irrealidad, es una ilusión producida por la naturaleza, o inducida por el hombre, pero que no existe, es falsa.
Los sensores de la realidad
Se están haciendo importantes estudios de cómo funciona el cerebro, en muy variadas áreas, de cómo recibe los "imputs" de la realidad envolvente a él a través de los sentidos. De cómo "recolecta" toda esa información separada y desmenuzada en impulsos eléctricos, y la reconstruye, inicialmente en base a funciones desarrolladas con y por el propio cerebro a nivel biológico, pero más adelante, (especialmente en el cerebro humano), por la experiencia que él almacena y que recupera a través de la memoria. Esa realidad que en él penetra desde fuera, se ve desde diferentes aspectos "transfigurada" por ambos procesos: por el propio biológico, pero de manera más incisiva en el humano, por todo el "material" acumulado, (que precisamente a su vez le da forma física al cerebro), al tiempo que incide en unos contenidos u otros en función de un "acto volitivo" que todo ese compendio proyecta. Incluso, llegando tal "acto de decisión" a imponer a los sentidos que "sientan" de determinada manera o únicamente sientan determinadas cosas. Cuando los sentidos y las funciones que el cerebro ha desarrollado para coordinarlos y utilizarlos, deben dejarse funcionar desde la propia atención del cerebro, y no desde la irrealidad "construida" que se le obliga a tomar como verdadera. De esta manera se hace imprescindible un estudio muy hondo de las "cosas" materiales que hay implícitas en el hecho de fondo que referimos en este apunte, que la percepción de la realidad a través y por el cerebro humano, que en síntesis es toda la cuestión que nos interesa resolver, se las ha de ver con el horizonte que interrelaciona lo real con lo irreal. Sin ver la imbricación y cómo se afectan mutuamente estos dos aspectos lo real y la irrealidad, poco, sino nada, podremos avanzar en la comprensión de uno mismo.
RICO PAR (31/08/09)

Poesía, Arte, y Psique.
Dividiendo los sentidos
Y como es obvio nos dejamos campos. Las ramas del conocimiento que estudian la percepción del cerebro, evidentemente a través de los sentidos físicos que conocemos, unos con mayor claridad que otros, son variadas y abundantes, indudablemente en las ciencias, pero también en lo que muchos llaman las seudo-ciencias, así definidas por carecer de la rigurosidad demostrativa que la ciencia impone. Si hiciéramos un listado de todas ellas quedaríamos sorprendidos por su abundancia. Por regla general cada una de ellas pone el énfasis en algún sentido concreto, y quizás sea en las artes, tanto puras como funcionales en las que se puedan reunir todos los sentidos en conjunto. Pero ciertamente lo general es atender a los sentidos por separado, y no le prestamos mucha atención al hecho de que el cerebro construye una resultante con todo el material "absorbido", en un conjunto único, así, ¿quién o qué es lo que divide esa percepción unísona potenciado unos sentidos y menguando otros?
Imágenes sin fin
Se hace evidente que el sentido primigenio es el tacto; todos lo sentidos reciben algún tipo de "contacto", a través del que "absorben" una información, entonces, desde este punto de vista, el cuerpo entero es como un "radar" muy sofisticado. Pero hemos de observar aquí que esta manera de sentirlo está poco evidenciada. Como se hace claro, esto se debe a que en nuestro comportamiento social, esa obertura de los sentidos simplemente la dejamos para situaciones muy concretas en las que nos arrojamos a abrirlos sin ninguna resistencia, mas hemos de denotar especialmente cómo el resto de relaciones están bañadas por una cierta graduación de una determinada dosis de "disimulo", que de forma deliberada pero oculta, aceptada por consenso
Alan Watts
Chesterton dijo una vez que, mientras el filósofo procura meterse el cielo en la cabeza, el poeta sólo aspira a proyectar su cabeza hacia los cielos. Cuando uno pregunta, en la jerga actual «¿dónde tienes la cabeza?», lo ideal sería responder que uno la tiene en el cielo, pero he aquí que casi todos vivimos en ciudades donde los rascacielos y el humo nos ocultan el paisaje celeste. La gente no comprende siquiera que cada hogar puede ser un hogar con paisaje –la visión del cielo– puesto que vivimos sobre un planeta, y no miramos hacia arriba, sino hacia fuera.
El Futuro del Éxtasis
y otras meditaciones,
Alan Watts.
De la meditación: Encantamiento de las Estrellas, Julio de 1971.
tácito, se vierte de forma además "disimulada". O sea, disimulamos el disimulo. Lo que verdaderamente sentimos, con los sentidos, queda amagado, y lo que se manifiesta, está relacionado… con… ¿no lo deduce el lector? Claramente como venimos viendo, lo que realmente circula en las relaciones, es la "macro-idea" que tenemos prefabricada de nosotros mismos. La cual en la mayoría de los casos, de manera consentida o de forma obligada, se ajusta a la "imagen" que los otros tienen de uno mismo, y que proyectan sobre nosotros. Generalmente aceptamos ser lo que los otros esperan que seamos. El coherente flujo de los sentidos entonces ha sido interrumpido por un caudal de presunciones. De esta forma lo único que circula son las "imágenes" mentales.
El "ilusorio" pasado almacenado convertido en "espejismo"
A causa de que ceñimos la percepción en el momento vivo a imágenes que abrigan sentires psicofisiológicos de acontecimientos pasados, que ya no existen, que ya no se encuentran en la realidad, ocurre que de esa manera no sabemos bien lo que sentimos en el ahora, ya que el recuerdo lo solapa, pero todavía nos "agarrarnos" más a la memoria, eso nos da seguridad y nos parece alejar el miedo, ya que en lo psicológico se nos ha adiestrado a temer la incertidumbre. Esto, cuando los sentidos precisamente la tienen integrada desde su base, ellos deben estar alertas a lo nuevo, a lo imprevisto. Así el conocimiento, las imágenes, las emociones que ellas archivan, hacen perezosos a los sentidos, ya que entonces ellos no tienen más que "replicar" unos impulsos "sobre-sabidos" y limitados, pierden la cualidad de estar alerta. Lo más curioso de todo esto, si se ve claro el boceto que aquí se está perfilando, es que cuando no corremos en ese torbellino de imágenes, entonces nos sentimos aburridos. Y siempre necesitamos de nuevas. Nuevas emociones y experiencias que podamos ir recolectando. La quietud nos asusta. El sentir que no vamos a ninguna parte nos pone nerviosos, y por regla general, solos o en grupo, perseguimos el "hacer" lo que nos haga sentir que a algún lugar o cosa, o realización, nos dirigimos. De ahí el no parar nunca repitiéndonos con el pasado y creyendo que fluimos en lo nuevo.
Figura derecha interior caja: Cubierta del libro de ALAN WATTS
"El futuro del éxtasis y otras meditaciones".
Título original: Cloud-hidden, Whereabouts Unknown. Traducción: Rolando Hanglin. Portada: Juan Batallé. © 1971 by Murray Bookchin. © Editorial Kairós, S.A. 1974.
Educación sin educador ni educando
La ilusión y el espejismo, incluso la alucinación, guardan importantes relaciones en cohesionada imbricación con la poesía y las artes, y quizá de forma más específica con la psicología, que es la ciencia que precisamente procura estudiar la psique. Pero de forma más creativa, esas ramas de estudio se relacionan con la "educación". Entendiendo por ésta la acción de aprender lo que es la vida en el ahora siempre nuevo para cualquiera, reuniendo en una "unidad" el conjunto de personas que se encuentran involucradas en el momento sea cual fuere el contexto. Todas ellas están aprendiendo, aún cuando algunas puedan estar más versadas en el tema de conocimiento que se pudiera estar tratando. El momento vivo, nuevo, que acontece por primera vez, es desconocido para todos. El énfasis debe estar puesto en esta "actitud" de descubrimiento, aceptando si se quiere cierto aspecto poético, indudablemente una alta corriente creativa, "el arte de
Espejismos desde mí
por
MJVIPRA
hacer las cosas", pero de forma indiscutible, y poniéndolo en continuo de relieve, el movimiento de la psique, participando con él en el movimiento psíquico "cooperativo". En definitiva, descubriendo las relaciones humanas implicadas, en un estado de completa igualdad anímica. Eso libera al cerebro de cargas pre-inoculadas, y hace que el que en ello discurre, tenga la oportunidad de estar aprendiendo de continuo y hasta la muerte; el abandonar lo acontecido, y encontrarse expectante de lo emergente, del ahora.
A tenor de este curioso enlace, "Espejismos desde mí", nos surgen dos cuestiones. En primer lugar comprobar cómo la poesía fácilmente nos puede dirigir de un sentimiento muy claro y real, a confundirnos prácticamente llevándonos a la irrealidad. Esa irrealidad incapturable es en ocasiones su belleza. Quizá pudiera ser que ese cierto atractivo que la poesía tiene se debe precisamente a que explicando cosas de la realidad nos conduce hacia lo desconocido. En segundo lugar los contenidos en este enlace hacen pensar, sin ánimo de "enjuiciar" a nadie en ningún sentido, que si nos reunimos simplemente para "opinar", es movernos en el campo de lo particular, cuando precisamente la poesía busca poner de relieve lo que es común, de lo contrario no hace "vibrar", y es por cierto, discutiendo, reflexionando conjuntamente, acerca de lo que denominamos "común", que podemos averiguar si nos encontramos en la verdad o en lo falso. Y esta averiguación, desde cualquier punto de vista, se hace imprescindible en el "campo" de la psique. El cerebro precisa tener certidumbre de que está sintonizado con la realidad, aunque quizá no la pueda explicar completamente. Y de lo que no puede prescindir, es de estar sintonizado con la verdad. Indudablemente a través de una comprensión total de sí mismo y de lo que en su interior está ocurriendo.
• Los dos siguientes enlaces, el Artículo de Cristina C.G. y la referencia a Gaetano Kanizsa, son densos de comentar, y no es nuestra intención ahora hacerlo de manera extensiva, y procuraremos mantener el "ritmo" que aquí se ha dado de simplemente apuntarlos por su interés, acompañándolos con el texto más abreviado posible. Atienda el lector a las relaciones que aquí se están desplegando entre los mecanismos y leyes que gobiernan la visión ocular y la información que a través de ella recibe el cerebro, y cómo la psique afectada al mismo tiempo por los contenidos anteriormente almacenados en el cerebro, proyecta una conclusión de todo el conjunto que la persona siente como real.
Se hace evidente que el conocimiento requiere de "axiomatización". Es una manera de hacernos sentir seguros en un campo tan infinito como precisamente él lo es. Pero lo más relevante es la educación, el aprender a aprehender, y el aprender a estar aprehendiendo siempre. Ya que la vida es eso. Ahora bien, hay dos tipos de aprender. Está el aprender del conocimiento, y está el aprehender de uno mismo en el discurrir de los acontecimientos siempre nuevos. Cuando el aprender del flujo vivo fluye sin dificultad, el aprender conocimiento no significa problema alguno. Los problemas comienzan cuando uno no sabe discurrir en lo nuevo, y se ciñe exclusivamente a una pauta prediseñada. El descubrimiento anímico es más importante que el descubrimiento del conocimiento. La evaluación, tanto para niños
Percibir, Mirar, ver. Poder contar,
no tener miedo.
como para adultos, es algo terrorífico, pues implica comparación. Y si lo dejáramos en lo funcional, la asignatura o profesión que estamos estudiando o desarrollando, tal vez eso no crearía problemas, mas lo extendemos a lo psicológico, y ahí comienza la esclavitud de la imitación. El sentimiento de "independencia psicológica" es fundamental e imprescindible, y todo niño debe despertarla. Y todo adolescente hacerse consciente de ella. De ello surgen adultos libres, responsables, sanos y racionales.
Cuando era niño, el señor Nogués, que era el profesor de plástica, (muy enamorado de su trabajo), planteó elegir entre toda la clase un dibujo de un niño y realizarlo en un formato mucho mayor conjuntamente. Si no lo recuerdo mal no conseguimos concluir el proyecto. Con el tiempo tuve la oportunidad de desarrollar el experimento con algunos niños, a nivel informal y en un ambiente de amigos y juego. Comprobé que se podía "trabajar" reuniendo dibujos de distintos niños en un solo soporte, de gran formato claro. Aunque yo, mucho más mayor que ellos, me sumé también a dibujar y pintar sin poderme resistir. La riqueza de expresividad, de ideas para la coordinación de los distintos elementos, con las diferentes "personalidades" implícitas en las imágenes, fueron de lo más revelador. Realizamos un collage mixto multiparticipativo. Pero a su vez, lo significativo, era poner la atención en cómo se comportaba el cerebro al hacer las "evaluaciones" de lo que cada uno exponía y creía debía de hacerse. Este punto es vital, los niños deben aprender a darse cuenta del comportamiento interior, de continuo, y si no se está hablando de ello, si no se está manifestándolo en el conjunto exterior, si los adultos que están a su cargo no saben hacerlo ellos mismos, entonces lo que ocurre es que toda la atención está desde "la línea de los ojos hacia fuera", y el interior queda amagado. No podemos darnos cuenta de nosotros mismos si estamos "escondidos". Es el movimiento interior el más significativo y del que verdaderamente se puede aprender de uno mismo.
Deberíamos matizar aquí, y lo haremos recordando más que de forma literal, lo que refería Krishnamurti en este sentido: El conocimiento de los libros es acumulativo, siempre le podemos añadir más. El conocimiento de uno mismo, es siempre nuevo, como el movimiento de la vida, y no se puede acumular. Lo descubrimos mientras estamos viviendo.
RICO PAR (Septiembre 3, 2009)
El cerebro y la Visión
Apuntamos para concluir este "difuso" apunte, a una bella obra de investigación, "GRAMÁTICA DE LA VISIÓN" de Gaetano Kanizsa profesor de psicología. En este estudio se manifiesta lo diferente que es el mundo tal como nos entra por los ojos a como el cerebro "lo reconstruye". El cerebro no realiza una copia exacta de lo que recibe a través de la visión, sino que más bien "lo interpreta". Ciertamente esta obra es muy específica, pero sirve desde muchos aspectos como principio de descubrimientos más hondos del completo ser, aunque inicialmente no lo pudiera parecer. Sus contenidos se ciñen al estudio e investigación de la fase final de la percepción visual, cuando se organiza la experiencia fenoménica como un todo en el cerebro, una vez reunidos los diversos procesos que denominamos visión. Pero atendiendo a ello en "cámara lenta", que es lo que hace Kanizsa en esta obra, podemos comprender más claramente las diferencias entre lo que vemos y lo que pensamos.
«A este nivel se mueven las investigaciones de Kanizsa, profesor de la universidad de Trieste desde hace más de treinta años, que, con el método de la fenomenología experimental, intenta una formulación precisa de las principales "leyes de la visión" y pone de relieve los elementos de una gramática, es decir las reglas según las cuales el mundo visual queda constituido en sus parámetros cromáticos, dimensionales, formales y fisonómicos» (Texto procedente de la contraportada del libro).
Con la referencia a este trabajo de Kanizsa, aquí queremos poner de relieve que si atendiendo exclusivamente a la visión, podemos demostrar que el cerebro crea imágenes fenoménicas que no tienen correspondencia con la realidad, como muestra el dibujo adjunto, (el triángulo blanco no existe físicamente en la página, es creado en el interior del cerebro), ¿qué ocurrirá tomando todos los sentidos juntos, o sea, la completa experiencia psicofisiológica que el cerebro experimenta? Nosotros apuntamos a que la experiencia de ser un ego-céntrico, es análoga al ejemplo del triángulo blanco. Las impresiones que el cerebro recibe, acumula, y mantiene en activo como substanciales en el aspecto anímico, psíquicamente hablando, el cerebro las siente tan reales como el triángulo blanco nos puede parecer. Sin embargo, al no existir, es meramente una ilusión que el cerebro crea, en el caso del triángulo en base a una organización física de los objetos reales que contribuyen a propiciarle el engaño, y en el caso de la psique, un pasado "emocional" archivado, "mitológico", proyectándose como real. Se pone de manifiesto como de lo real "saltamos" a lo irreal que tomamos como realidad. Las cargas psicológicas "registradas" de placer-dolor, el cúmulo psíquico, son las que se encargan de proyectar en el cerebro la sensación de ser un ego, sensación en la cual está implícita la centricidad. Es en este sentido que la analogía del dibujo es perfecta para ilustrar lo que nos ocurre psicológicamente en un contexto completo del "ser".
• Figura arriba izquierda: "Gramática de la visión" Percepción y pensamiento. Gaetano Kanizsa. Diseño cubierta: Mario Eskenazi. Ediciones Paidós Ibérica, S.A. Barcelona, 1986.
• Figura medio derecha, procedente del mismo libro.
• Figura abajo izquierda: Búsqueda imágenes Google, Gaetano Kanizsa.
RICO PAR (Septiembre 4, 2009)
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Responsabilidad
de los adultos.
Espejismo e ilusión,
Contexto Inicial.
El cerebro,
polaridad e infinito.
EL ESPEJISMO
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Espacio Descubrimiento y Dilucidación
Esponsoriza y Aloja:
Espejismo de Centricidad - RICO PAR - 2008/09
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