El Mirlo
DIOS
Artículo 5 de 7
Pensando en Dios
La necesidad de "metaforarear"
Sabemos lo que es un símil, una alegoría, una metáfora, más adelante lo podemos extender avanzando en la complejidad a modelos, paradigmas, etcétera. Todas esas ordenaciones reúnen cada una en su significación dos valores u objetos que se asocian a través de la similitud o la diferencia, tomando uno forma a partir de utilizar propiedades del otro. Se denota entonces que existe una "comparación" entre el objeto al que se está apuntando, y el objeto utilizado para representar el apuntado. Pareciera que nuestro objeto inicial no pueda "existir" por sí solo sin compararlo con el otro. Incluso, dejando de "ser él" para "convertirse" en el otro. Este proceso es básicamente como trabaja el pensamiento, reproduce en los registros del cerebro "partes" de la realidad, que son una "metáfora" de ella, entonces para cuando el cerebro quiere darse cuenta ya está tomando como realidad su elaboración interna, incluso, en muchas ocasiones, hasta perder la noción de la auténtica realidad.
Rupert Sheldrake. Párrafo procedente del Capítulo 1, La Madre Naturaleza y la desacralización del Mundo. Epígrafe: La Madre Naturaleza.
«La concepción de Dios en los siglos XVII y XVIII, como diseñador y creador de la máquina del mundo, sigue el modelo del hombre tecnológico, y al considerar todos los aspectos de la naturaleza como mecánicos, proyectamos sobre el mundo que nos rodea las tecnologías del presente. En el siglo XVII estaban de moda las proyecciones hidráulicas y de relojería; las bolas de billar y las máquinas de vapor pasaron al frente como metáforas en el siglo XIX y hoy en día lo han hecho los ordenadores y las tecnologías de la información». (P1).
Esta "concepción" de Dios, o de la Vida, que elaboramos en base a utilizar pensamiento, es una mera proyección que proviene de lo heredado, de aquello a lo que uno ha sido entrenado, adhiriéndole aquello que luego se va recolectando, y ordenándolo todo ello en un conjunto de preferencias y rechazos. El ego-céntrico sabe muy bien lo que le gusta y lo que le disgusta, pues en su propia idiosincrasia está el "hecho" de que debe tener muy claro como es él mismo. Así, esa concepción "de lo más grande" no es más que una "reflexión" del propio ego-céntrico que le proporciona sus intereses, conseguir placer y seguridad. El espejismo proyectado por el cúmulo psíquico, que distorsiona la auténtica percepción, no sólo proyecta el ego-céntrico, la rotunda sensación de centro, sino que a su vez, este mismo espejismo crea de nuevos espejismos, "reflejos caleidoscópicos". Los ejemplos, como es evidente al estar hablando de un hecho, son innumerables, pero aquí pondremos dos: "Todo muere" ‹—› el ego-céntrico quiere ser inmortal. El Universo es hembra en gestación ‹—› la base de la creación es el Dios-Padre, macho. Generalmente, esta "concepción" la sostienen por igual el par mujer-hombre en la mayoría de culturas.
Foto figura derecha: Graffiti urbano, Encarnación, 200 (aprox.)
Autor: (infinito) baX, firma en graffiti. Fecha foto 24/8/09. Tiene considerables interpretaciones, pero resaltaremos una: "del artificio cerrado del pensamiento, a lo libre de lo natural". Podríamos titularlo: "Escapando ¿por casualidad? del Cuadro"
Rupert Sheldrake. Párrafo procedente del Capítulo 1, La Madre Naturaleza y la desacralización del Mundo. Epígrafe: El triunfo de los Dioses.
«En las antiguas historias babilónicas de la creación, la diosa primordial Tiamat era el vacío informe, la matriz profunda y oscura de la que provenía el universo; ella había engendrado al mundo por sí misma. Originalmente, Marduk era su hijo. Pero después Marduk se convirtió en el dios creador, y mató a Taima, descrita entonces como el dragón del caos. Él le aplastó el cráneo, le partió el cuerpo como si fuera una ostra y los vientos obedientes barrieron la sangre.». (P2).
Y sí, estimado lector, el Universo es Hembra, gesta estrellas, y gesta vida. Esa gestación es lo que ocurre en el ahora. Cuando nos encontramos en el interior de la madre, estamos en un orden de gestación, cuando somos niños en un siguiente orden de gestación, adolescentes, adultos… todo tiempo, todo espacio, todo momento en el ahora, diferente a cualquier otro momento, real o imaginado, siempre es nuevo, diferente a todos los otros momentos, y esto es un proceso de gestación continuo, sin fin: la Creación, que es el flujo

LA DIOSA MITO
(RICO PAR 1991)
del ahora es un proceso que tiene lugar en lo Eterno, en la Energía Pura que emulsiona y vivifica todas las cosas. La inmensidad es tan potente, que ninguno, hasta el más ciego, no podemos eximirnos de sentirla, aunque nada más sea en extraños momentos que le prestamos atención, que "la atendemos". Precisamente cuando Ellas, la Naturaleza y su Inmensidad están "ahí y aquí" siempre.
A partir de cierto punto en nuestra dilucidación, al prestar atención a cuestiones tan profundas, como lo es preguntarse por el hecho creacional, arribamos a un punto en que todo conocimiento, incluido el más depurado conocimiento científico, se convierte en una forma de mito. Que es ahora en lo que nos mantenemos, en el lugar donde la "explicación" nos "consuela" de nuestra ignorancia. Pero si hay profunda atención, sin que intervenga la ideación, es entonces la percepción lo que discurre, y en ella no hay ni conocimiento ni la ignorancia que de él es inseparable. ¿Cómo es posible que un cerebro entrenado, adiestrado, programado a la separación y al aislamiento, y más adelante alentándolo, forzándolo, potenciándolo, pueda discurrir en la percepción "pura" que precisa de un cerebro flexible para fluir con el acto vivo sin fijaciones? El flujo es la propia vida, y la retención es lo estancado. Es así, que si vemos esto claro, la pregunta que debemos hacernos es: ¿puede el cerebro liberarse, disolver, esfumar la sombra que el espejismo de centricidad proyecta dominándolo, después de haber sido tan concienzudamente condicionado a ello?
¿Del mito a la mutación?
Llegados a este punto, se hace obvio que la percepción directa del ahora con todas sus magníficas extensiones implícitas en él, esa totalidad incapturable, no podemos plantearlo como un trabajo en el tiempo, algo que iremos alcanzando a medida que acumulemos conocimiento, ya que precisamente el mito es tiempo, conocimiento acumulado, y el mito esclaviza en el miedo. Entonces, nos hemos de plantear si puede existir una "mutación" del cerebro, "de la mente", que trasciende el reflejo que crea en su interior de la realidad dejando así de quedar preso en el pasado. Lo percibe, y ese mismo darse plena cuenta hace que no opere. Puede suceder, que el pasado interfiera, pero si el cerebro lo ve, entonces no se identifica con él. Y esto, como es obvio, únicamente puede hacerse en el ahora, que precisamente no es tiempo. Esta es la gran sutileza. Pero a tenor de que aún estamos muy liados "deshaciendo nudos", confusión, descubriendo recios "candados", arraigados tabúes, nos vemos obligados a dejarlo para más adelante. Ahora únicamente podemos desvelar la mecánica del espejismo de centricidad operante, que es a todas luces lo que distorsiona nuestra mente. De cualquier manera, imagínese el lector el "salto" mental que significa tal evento: "la mutación psicológica". Pero desde luego es una manera de hablar, pues ese estado no puede imaginarse, sólo puede vivirse.
RICO PAR (Agosto 23, 2009)

Acerca del incapturable Misterio
Rupert Sheldrake. Párrafo procedente del capítulo 8, El resurgir de Dios, epígrafe: El Misterio.
«Cada uno de nosotros, ante el misterio de nuestra existencia y nuestra experiencia, debe tratar de encontrarles sentido. Podemos escoger entre distintas filosofías: la teoría mecanicista de la naturaleza y de la vida humana, con Dios como un accesorio opcional; la teoría de la naturaleza como algo vivo pero sin Dios, o la teoría de un Dios vivo junto con una naturaleza viva. Todas estas concepciones pueden elaborarse intelectualmente; todas pueden defenderse en términos racionales, y muchas personas las defienden con convicción profunda. En última instancia, tenemos que elegir entre ellas sobre la base de la intuición En nuestra elección influirá el reconocimiento del misterio, y a su vez, esa elección incidirá en nuestra tolerancia al misterio. Las personas poco tolerantes al misterio se sienten atraídas por la cosmovisión atea,

El ego-céntrico entronizándose
a sí mismo, mito superlativo"
Composición RICO PAR 2008
mecanicista, que por principio niega la existencia de entidades misteriosas tales como el alma y Dios, y pinta una realidad sin encantamiento ni magia, que funciona de un modo totalmente mecánico. Quienes conciben la vida de la naturaleza como evolutiva admiten el misterio de la vida y la creatividad. y quienes creen en la vida de Dios aceptan conscientemente el misterio de la conciencia, la gracia y el amor divinos». (P3).

Nota RICO PAR: Parece evidente por sí mismo que si alguien es incapaz de reconocer que hay un Misterio tremendo en el hecho de la Creación en estado de flujo que es el ahora, con su desbordante creatividad y complejidad, lo que ello denota es un cerebro que se conforma con una mera explicación de esta inmensidad, y dentro de esa reducción esquematizada no existe asombro ninguno. Así, cuando cualquiera, de manera honesta, como un ser humano desnudo, mira, observa, el flujo creacional palpitante, no puede por más que sentir ese inalcanzable misterio. Ahora bien, ni con Dios ni con el alma se explica en absoluto el Misterio. En primer lugar porque Dios o No-Dios es innominable, o sea, impensable, en esto estaríamos todos de acuerdo, ¿no? Entonces lo hemos de dejar de lado, no nos sirve para nuestras reflexiones, porque no sabemos lo que "eso" es, o lo que "eso" no es, y menos si es que "eso" existe o lo inventamos. Y el alma, por sí sola, es la energía primera que mantiene el completo organismo organizado. Cuando hay violín hay alma del violín, pero cuando éste desaparece, quemado por ejemplo, ya no hay un alma ahí. ¿Nunca ha encontrado el lector una paloma muerta en el camino? Así, el misterio no lo podemos explicar, más que utilizando un lenguaje mitológico, o con cierto lenguaje científico, pero que se convertirá en mitológico, como es evidente. El misterio lo podemos sentir, embriagarnos con y en él, "entrar en sintonía", pero nada más podemos hacer, ni explicarlo, ni retenerlo, ni adorarlo, etc. etc. nada.
¿Puede pasar desapercibida la Maravilla Creacional?
¿Alguien no ve la maravilla del pájaro, de la lagartija, de la hormiga? ¿La interrelacionalidad existente entre todas las cosas y seres? El fantástico despliegue de gestación que está haciendo de continuo el flujo creacional en el ahora, ¿puede pasar desapercibido para alguien? ¿No será que cuando el cerebro se ciñe a moverse dentro de una limitada cuadrícula pierde toda posibilidad de sentir la inmensidad del misterio? ¿Puede el cerebro sintonizar con la totalidad si su continuo movimiento interno precisamente lo que está haciendo es separarse en un movimiento centrípeto que lo aleja de todo lo que le rodea? Es este movimiento morboso de aislamiento el que proyecta por un lado a dios, para rogarle por el propio sostenimiento, y por otro lado el alma, que en realidad es esa misma sensación que crea el ego-céntrico, y que con ello pretende "permanecer", escapar al hecho universal de la irreversible muerte. Un cerebro libre de espejismo de centricidad, percibe la interrelación indivisible de todas las cosas, y de ello siente la inmensidad en la que no hay horizonte ninguno. Pero, obviamente, al cerebro acostumbrado a su propio interés "propio", esto le suena a teórico e irreal, de tal manera que se le hace imposible hacerlo, vivenciarlo. El espejismo de centricidad debe diluirse a través de comprenderlo, entonces se abre la "sintonía" en la totalidad.
Autor foto: ¿? Modelo: George Harrison.
Enlace al vídeo de su pieza musical "My Sweet Lord", en una dedicación de ImNotSpielberg titulada "In Loving Memory Of George" .
RICO PAR (24/08/09)
Rupert Sheldrake. Párrafo procedente del capítulo 10, La Vida en un Mundo Vivo. Epígrafe: La Realidad de la Experiencia Mística.
Por lo general, la experiencia mística se considera rara, limitada a unos pocos santos, sabios y visionarios. Pero en realidad es sorprendentemente común. En encuestas realizadas con muestras al azar de la población de Gran Bretaña y los Estados Unidos, una tercera parte de las personas interrogadas aseguraron que habían tenido conciencia

Un Hombre Verde del siglo XIII. Catedral de Bamberg, Alemania. (De Anderson y Hicks, 1985).
de "una presencia o un poder" por lo menos una vez en su vida y, para la mayoría de ellas, esta experiencia resultó muy significativa. (12). Entre los millares de relatos de experiencias místicas recogidas por la Unidad de Investigación de Experiencias Religiosas de Oxford, muchos se refieren a una sensación de conexión con la naturaleza. Pero sobre estas experiencias se habla muy poco. Una y otra vez, quienes las describían a los investigadores experimentaban alivio al poder explayarse sobre el tema. Para muchos, la experiencia espiritual o mística parecía haber tenido una importancia suprema, pero no podían discutirla con sus parientes y amigos, por temor al ridículo o a ser considerados desequilibrados mentales. De hecho, esta investigación reveló la existencia en nuestra sociedad de un difundido tabú, que impide admitir tales experiencias.
El estado de ánimo de esos relatos recuerda mucho el que solía rodear la discusión pública de las cuestiones sexuales íntimas. Existe la misma sensación de exploración provisional, seguida de un rápido repliegue si no se detecta ninguna respuesta o bien si la respuesta es insensible [–]. Ni siquiera los representantes profesionales de lo sagrado están libres de la sospecha de que no comprenderán. Parece existir la sensación de que "la sociedad" no autoriza, de algún modo, que esas experiencias se integren en la vida ordinaria.
Si la naturaleza es inanimada, la experiencia de una conexión mística con una presencia o un poder naturales vivientes tiene que ser ilusoria, y se prefiere no prestarle demasiada atención, para que no produzca un efecto desequilibrante sobre la mente racional. Pero si la naturaleza está viva, esa experiencia de una conexión viva puede ser exactamente lo que parece.
12 Gimbutas (1974). – 13 Eliade (1958), pág. 259.
Los párrafos P1, P2, P3 de más arriba,
y los del interior de esta caja de texto, proceden del libro de Rupert Sheldrake,
EL RENACIMIENTO DE LA NATURALEZA. El resurgimiento de la ciencia y de Dios.
Visualizar libro en documento Word en Web "Tradición Perenne"
• Foto superior derecha, cubierta del libro.
• Figura inferior izquierda, procedencia Clive Hicks publicada en el mismo libro.
Nota mentefactual: Estrella, árbol, cerebro. INTERRELACIONALIDAD indivisa en la TOTALIDAD. ¿No es el "mito" el que le impide al cerebro vivenciar esa Totalidad Interrelacional?
Buscando la Iluminación
Una vez desechados la creencia y el mito, es cuando la psique se da cuenta de la profundidad inalcanzable, entonces procura buscar la verdad, y el camino, por regla general es averiguar qué han dicho otros acerca de este asunto. No nos "enseñaron" desde un principio, desde la niñez, a encontrar en nosotros mismos y en la completa Naturaleza, y la idea de que debe haber alguien que sea el "guía" quedó irremediablemente registrada. Igualmente, la idea de que hay "algo" que se ha de buscar. Cuando a tenor de observarlo, lo que hay que averiguar y comprender es lo que ahora no funciona bien, lo erróneo aceptado como verdad. Desvelando lo falso, la sombra, el cerebro tiene una oportunidad de "atender" a la verdad.
Existió un ser humano llamado U.G. Krishnamurti (KUG), contemporáneo de otro ser humano llamado J. Krishnamurti (JK). Según cuentan distintas fuentes, KUG, nacido en una insistente tradición oriental estuvo inquieto por mucho tiempo por descubrir qué era eso que llamaban "iluminación". JK, explican, la fue despertando en mayor amplitud a partir de una gran abertura de la conciencia que experimentó en su juventud. Uno de los hombres que KUG visitó en su búsqueda fue JK. Parece ser que a KUG después de su largo peregrinar "algo" se le despertó en el interior, y a pesar de que parece ser que negaba la "iluminación", por su forma de expresarse y lo que explicó, sino de manera evidente, sí de forma implícita, asumía haber "despertado la primigenia fuente". JK no negó nunca que el mismo fuera un iluminado, pero tampoco lo afirmó. (En ambos casos hasta donde el que escribe conoce).
Lo que se hace evidente, es que somos el ser humano completo los que precisamos esa abertura a la "desconocida fuente creacional" de la que todo se encuentra fluyendo.
Existe un BLOG titulado "SÉ y HAZ", gestionado por el autor Condor en el que se deliberan estas cuestiones. En dicho BLOG el que escribe ha dejado algunos textos que reproducimos aquí, pero no dude el lector visitarlo.
RICO PAR (Agosto 26, 2009)
U.G. Krishnamurti: el terrorista espiritual en el BLOG de Condor. (I)
En la entrada 15 par Martes, Junio 10, 2008 a las 6:01 pm
He leído vuestros comentarios, y realmente hay algo que está muy claro, ¡qué fácil es hablar de otra gente!, y más complicado hablar de uno mismo, ¿verdad?
Me parece que para poder hablar de alguien se le ha de conocer muy a fondo, y aún así jamás lo conocerás del todo. Ocurre igual con uno mismo, puesto
U. G. Krishnamurti Visitar Artículo
que como la vida es continuo movimiento, flujo sin fin, si dices me conozco, eso es un registro en el cerebro, y ya no algo vivo. Sólo se puede conocer lo que no se mueve. Lo que se encuentra sujeto a cambio hay que descubrirlo de continuo. No sé si captáis esto. Desde luego en el campo de la psique.
Por lo que leí en una ocasión en el pasado, el K.U.G (persiguiendo la iluminación) fue a buscar a J.K. y no encontró de éste las respuestas que esperaba, pues más bien se quedó con mayor decepción de la que ya arrastraba. Entonces K.U.G descalificó a J.K. Hay información de esto por Internet.
De todas formas muchos de los que se encuentran atrapados en la creencia hacen lo mismo, descalificar a J.K. Y no creo que sean o fueran enemigos de él. ¿Cómo se puede ser enemigo de la verdad?
Como lo siento personalmente es que cuando uno se dice a sí mismo que jamás alcanzará la comprensión, la verdad, entonces o bien se aferra a alguna creencia prefabricada, o persigue el caos mental, cosa que hacía claramente K.U.G.
Por ciento que la completa enseñanza que diseminó JIDDU KRISHNAMURTI por todo el planeta, no tiene nada de teoría, mucho menos de creencia y desde luego nada de caos. Se requiere una honda atención en uno mismo para comprender lo que él señalaba. Y por cierto que esa enseñanza puede conducir al despertar de la mente del ser humano, tan dormida y atrofiada como ahora está.
Tal vez ese fue el problema de K.U.G., Incapaz de sondear en el interior y en la verdad, encontró alivio en la descalificación y el desorden, que es, por lo que conozco de él, lo que de continuo postuló.
Qué tonto sería decir que esta inmensidad que es la creación, con su desbordante complejidad creacional, que ahora los humanos, al menos en su sentido físico, comenzamos a tener alguna noción de lo extraordinaria que es, no tiene un profundo sentido y significado substancial. Aunque obviamente ese significado lo deba captar uno en “su interior”, y desde luego no pueda transcribirlo en palabras, ya que la limitación del conocimiento no puede transmitir la vastedad de la totalidad.
Confío no haber incordiado a nadie. Os deseo buena salud mental y sana libertad. Hasta la próxima.
Visitar Artículo "U.G. Krishnamurti, el terrorista espiritual", y los comentarios que manifiestan diferentes contertulios impedidos de no dejar pasar registrar su reflexión al respecto en el BLOG "Sé y Haz".
De la intuición al Mito.

El par mujer-hombre en cierto momento tienen una intuición de algo profundo, por ejemplo el asfixiante peligro del pensamiento, del conocimiento, de la dualidad del bien y del mal. Entonces necesitan explicar en palabras esa intuición, lo que les lleva a caer en el error de proyectar el premio y el castigo. La reafirmación y la culpa. El drama psicológico ya está así establecido y operando.
RICO PAR Agosto 26, 2009.
Dibujo, RICO PAR 1991.

Miedo y Culpa, ¿causados por el propio creador?
Pensando en Dios
Dios. Ya no sé si es una bella palabra. Tampoco sé si tiene algún verdadero significado. Soy consciente de que en algún momento los seres humanos tuvieron un atisbo, una intuición de que esta inmensurable Creación surgía desde alguna Base incognoscible, inalcanzable, y a esa Base de la que todo surge la llamaron Dios. También soy consciente de que ha corrido mucha tinta, mucha imaginación y mucha sangre a causa de este concepto, pues a tenor de que el cerebro jamás podrá abrigar en sí mismo esa profunda Fuente, ya que el cerebro en todo caso está abrigado por Ella, todo lo que podamos apuntar serán eso, ideas y conceptos. "Contactar" con lo que esa primigenia Fuente pueda significar o suponer no siento que pueda hacerse con ninguna explicación ni comprensión intelectual, por lo cual, no nos toca más remedio que dejar de lado esta cuestión hasta mucho más adelante. Ahora sólo podemos ceñirnos a lo que realmente nos pasa, y es que de la vida hemos hecho un continuo cultivo de padecer, sólo hay que ver el planeta y el ser humano en su conjunto, y también mirar en nuestro interior en la vida cotidiana que hacemos. Darnos cuenta de verdad cómo hacemos nuestras relaciones que provienen del espejismo de centricidad y la jerarquía psíquica que de él proyectamos.
Imaginemos que un ser sobrenatural nos ofreciera pedirle un único deseo, ¿cual sería éste? Podríamos pedirle que terminaran las guerras de un día para el otro. O que el hambre dejara de acuciar. –!Oh¡ ser sobrenatural, haz que los hombres y mujeres despertemos de nuestra mente dormida y dejemos de sufrir, de luchar, y comencemos a vivir, a gozar. Sería esto lo más razonable de pedirle ¿no? ¿O centraríamos nuestra petición en nuestro exclusivo interés particular, olvidándonos de los demás? Los problemas de convivencia en el mundo, entre nosotros los seres humanos, son muy graves, y algunos de ellos sólo parecen conducir a la auto-aniquilación, ¿no sería la mejor cosa a pedir que la inteligencia nos bendijera a todos y con ella y a través de ella cambiar el decadente estado en el que el mundo gira y está? «Bien, te lo voy a conceder, pero a cambio tu vida entera me darás». –¡Ah! si completa te la doy ¿se liberará la total humanidad del miedo y el dolor que ahora nos acucian? ¡Quién daría su completa vida para que los seres humanos despertáramos a la Gloria de la Creación? Sin embargo, con estos o cualquier otros rezos, el Silencio es siempre la respuesta. Algunos pocos hombres en la historia humana han hecho eso, dar su vida al despertar humano, pero el resto continuamos sufriendo por nosotros mismos y por eso haciendo sufrir a los otros. Puesto que ¿cómo podemos pedir dejar de hacer algo que nosotros mismos hacemos por propia volición? Hacerlo, "rogar dejar de hacer", que es lo que ahora se hace, es algo inconsciente e infantil. Sólo uno,


MAMA TIERRA
por Macaco

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desde su responsabilidad intrínseca por ser un ser humano, puede cambiar su interior. No pueden haber intermediarios entre uno y la comprensión, y hasta incluso la palabra Dios, con todo el contenido que le queramos insuflar, es un intermediario entre uno y la Creación.
Si es Incognoscible, Inmensurable, Innominable, para qué hablar o pensar más en Ello. A fin de cuentas nuestro problema esencial no es si Eso existe o no, si nos ve o no nos ve, si le preocupamos o le pasamos desapercibidos. Incluso estos pensamientos ya son personalizar "Eso", y a su vez están siendo proyectados por una "personalización" que es el propio ego-céntrico. En cualquier caso, lo único que podemos decir es que Eso carece de centro, ¿y qué otra cosa que no sea la Totalidad puede carecer de centro? Sólo Totalidad y Eternidad carecen de centro. Y en absoluto es este nuestro problema. No es esto lo que hace de nuestra vida una lacra. Lo que de continuo ahora está generando la confrontación, el pulso por el poder y la manipulación, la falta de cooperación sin interés, es exclusivamente el espejismo de centricidad que cultivamos, al cual nos adherimos y respondemos a través de él. ¿Sabemos en todo caso lo que es una mente libre de superstición y creencia? Pues ahí estará la sorpresa, en descubrir que sólo en una mente abierta y libre discurriendo en los hechos puede emerger la inteligencia, y ésta es la única que puede disolver todos nuestros errores, nuestros males. Pero si en lugar de averiguar por qué ahora no tenemos acceso a ella, nos quedamos fijos en nuestras proyecciones, por mucho que inventemos a dios, generación tras generación continuaremos conduciéndonos hacia lo irreversible. Así, estando al filo del precipicio, «su casa se está quemando, y ustedes no quieren verlo» (1), no tenemos otra alternativa que prestar honda atención a este mecanismo de centricidad en el que intentamos sostenernos, pues es de él que surge la batalla, la guerra y la carencia de ese desconocido amor que en nuestros sueños le atribuimos a Dios, pero que muy pocos conocen y del que la mayoría carecemos, aún hablando mucho de Él.
(1) - Mención de Krishnamurti.
RICO PAR (02/11/08)
Del Despertar de la Inteligencia
Krishnamurti: Por lo tanto, yo diría que el pensamiento debe estar completamente silencioso para que la inteligencia despierte. No puede haber un movimiento del pensar y, aún así, un despertar de la inteligencia.
Bohm: Eso es claro en un nivel. Nosotros consideramos que el pensamiento es realmente mecánico, y esto puede ser percibido en cierto nivel; pero, no obstante, el mecanismo continúa.
Krishnamurti: Continúa, sí...
Bohm: …a través de los instintos, el placer, el miedo, etc. La inteligencia ha de bregar con esta cuestión de los placeres, miedos y deseos que dan continuidad al pensamiento.
Krishnamurti: Sí.
Bohm: Y uno ve que aquí hay siempre una trampa: esto es nuestro concepto o imagen parcial de la cosa.
Krishnamurti: Así es que, como ser humano, yo debería estar comprometido únicamente con esta cuestión fundamental. Sé cómo es de confusa, contradictoria e inarmónica la vida que uno lleva. Y me pregunto: ¿Es posible cambiar esto de modo que la inteligencia pueda funcionar en mi vida, que yo viva en armonía, que el indicador, la dirección sea guiada por la inteligencia? Es quizá por eso que las personas religiosas, en vez de emplear la palabra inteligencia, han utilizado la palabra Dios.
Bohm: ¿Y cuál es la ventaja de eso?
Krishnamurti: No sé cuál es la ventaja.
Bohm: ¿Pero por qué usar tal palabra?
Krishnamurti: Ella proviene del miedo primitivo, miedo a la naturaleza, y desde allí se desarrolla gradualmente la idea de que existe un superpadre.
Bohm: Pero eso es todavía pensamiento actuando por su propia cuenta, sin la inteligencia.
Krishnamurti: Por supuesto; sólo estoy recordando el hecho. Ellos decían: Cree en Dios, ten fe en Dios, entonces Dios actuará en ti.
Bohm: Dios es, probablemente, una metáfora por inteligencia; pero en general la gente no lo toma como una metáfora.
Krishnamurti: Desde luego que no; es una imagen tremenda.
Bohm: Sí. Podría decirse que si Dios significa eso que es inmensurable, que está más allá del pensamiento…
Krishnamurti: … es innominable, es inconmensurable; por lo tanto, no tengamos una imagen de ello.
Bohm: Y eso es lo que opera dentro de lo mensurable.
Krishnamurti: Sí. Lo que intento comunicar es que, el desear esta inteligencia, ha creado a través del tiempo dicha imagen de Dios. Y por medio de la imagen de Dios, Jesús, Krishna o lo que fuere, teniendo fe en eso –lo cual es aún el movimiento del pensar– uno espera que habrá armonía en su vida.
Bohm: Y esta clase de imagen, por ser tan absoluta, genera un impulso, un deseo dominante; es decir, que ella se sobrepone a la racionalidad... a todo.
Krishnamurti: Usted escuchó el otro día cuando los obispos y arzobispos sostenían que sólo Jesús importa, que nada más tiene importancia.
Bohm: Es el mismo movimiento por el cual el placer se sobrepone a lo racional.
Krishnamurti: Miedo y placer.
Bohm: Ambos anulan, destruyen todo sentido de la proporción.
Krishnamurti: Sí; lo que intento decir es: uno ve que todo el mundo está condicionado de este modo.
Bohm: Sí, pero lo que usted ha sugerido plantea una pregunta: ¿Qué es este mundo que está de tal modo condicionado? Si admitimos este mundo como existiendo independientemente del pensamiento, entonces hemos caído en la misma trampa.
Krishnamurti: Por supuesto, por supuesto.
Bohm: Vale decir que todo nuestro mundo condicional es el resultado de este modo de pensar, es tanto la causa como el efecto de este modo de pensar.
Krishnamurti: Correcto.
Bohm: Y este modo de pensar es caos, falta de armonía, de inteligencia, etcétera.
Krishnamurti: Estuve escuchando una conferencia del Partido Laborista en Blackpool; qué hábiles son, algunos de ellos muy graves, ambiguos y todo eso, pensando en términos de Partido Laborista y Partido Conservador. Ninguno dice: «Reunámonos todos y veamos qué es lo mejor para los seres humanos».
Bohm: No tienen capacidad para eso.
Krishnamurti: Así es, ¡pero ellos están ejercitando su inteligencia!
Bohm: Bueno, dentro de esa estructura limitada. Esta fue siempre nuestra dificultad; la gente ha desarrollado una tecnología y otras cosas siempre en términos de una inteligencia limitada, lo cual sirve entonces a propósitos muy poco inteligentes.
Krishnamurti: Sí, eso es exacto.
Bohm: Y ello ha estado ocurriendo por miles de años. Entonces es natural que aparezcan las reacciones y que los problemas sean cada vez más grandes, más vastos.
Del libro: J. KRISHNAMURTI, El Despertar de la Inteligencia
Volumen III, La conciencia fragmentada – 1973.
Fragmento de la Conversación entre J. Krishnamurti y el Doctor David Bohm acerca de La inteligencia, Apartado II Sección 4. Página 187. Brockwood Park 7 de Octubre de 1972
Benedicto XVI:
"La Evolución de Darwin
es irracional"

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